Siempre se dijo que la mujer es imposible de entenderla, que no son claras, que todo lo dramatizan al extremo, que tienen la posibilidad de aguantarse una depilación con cera caliente pero le huyen a una araña. Que “SÍ” es “NO”. Que “NO” es “SÍ”. Que, que, que… Ok, nadie las entiende, pero, ¿quién nos entiende a nosotros?
Seis minutos. Nada más. Sólo eso necesitamos para lucir una panza chata y con abdominales marcados. A simple vista parece uno de esos anuncios de venta por televisión donde nos ofrecen productos malos, de calidad cuestionable y de resultados aún más difíciles de garantizar. Pero así es señoras y señores. Seis minutos.