EL VERANO Y EL ATAQUE DE LA ENSALADA MALIGNA.
Mmmmmm, veamos, esta no es una nota trágica, ni mucho menos, es simple y sencillamente un mal que detectamos desde la redacción en relación a las inquietudes de las lectoras y lectores. A sus inquietudes, así que no mires a la vecina de al lado preguntándote si fue ella la que envió mails y cartas preguntando por este asunto. No, no, no. Fuiste tú sin saberlo.
Pero vayamos al grano. Previo al veranito, tenemos dos fechas que nos paralizan el corazón de una manera que hace estremecer a las balanzas: Navidad y Año nuevo. Dos motivos para preocuparse si se quiere, ya que en el veranito uno quiere estrenar los dos o tres abdominales y las chicas quieren mostrar que están más lindas que sus amigas y ser la envidia de Angelina Jolie. Es por eso que optan desde días o meses antes de entrarle a las ensaladitas. Claro, las vemos como simples comidas, pero dentro de ellas se encierra un monstruo voraz de calorías que si no sabemos manejarlo, será como tener cuatro navidades y fines de año en una sola reunión.
Como les comentaba, es en el verano que se saborean mejor las comidas ligeras: un plato de ensalada, entre comidas tal vez unas olivas con delicioso queso. Para beber un cocktail y por supuesto no nos podemos abstener de un rico helado. Muchos piensan que todo ésto NO representa un grave problema para nuestra línea, ya que con excepción de los cocktails, nos parecen alimentos ligeros, sanos, completos y obvio buenos para la salud, y por último, nos ayudan a mantener nuestra figura. ¡Eso es lo que uno cree! Pues también en los bocadillos light típicos del verano, se esconden verdaderas bombas de calorías. Adéntrense conmigo en un mundo de mentiras psicológicas y comerciales. Vamos.
Tomemos por ejemplo un plato de ensalada. Las ensaladas por sí solas son sanas y pobres en calorías, pero hablemos de los ingredientes y el aderezo. A todo el mundo le parece claro que una ensalada de tallarín con un poco de salsa de mayonesa rica en grasas, no es exactamente recomendable para la línea. Pero ¿sabías, por ejemplo, que una salsa industrializada tiene un contenido de grasas de más de 20 %? a pesar de venderse como un aderezo a base de “yogurt ligero“. Si además le agregamos huevo, olivas o atún, tendremos un plato con un contenido de calorías mayor que un platillo principal clásico. Nuestro consejo es abstenerse básicamente de productos industrializados, ya sean ensaladas o aderezos. Prepara tú mismo tu ensalada de preferencia con vinagre balsámico en lugar de mayonesa.
Pasemos ahora a los postres fríos y tartas “light“, que también son un absoluto placer durante el verano. Nada en contra de un alimento de requesón con frutas frescas, pero sí hay que prestar atención a las tartas de verano hechas de queso fresco o de mascarpone. Con una sola rebanadita de una de estas tartas ligeras estamos hablando ya de aprox. 300 calorías. ¿Y el chocolate “á la yogurette“?, chocolate es y será siempre chocolate aunque esté relleno de crema de yogurt. Y no es un secreto que es una bomba de calorías, que puede equivaler a una comida. Renuncia a los helados cremosos o de chocolate, prefiere helados de frutas o nieves. Aunque de todos formas también ingieres una cantidad considerable de calorías, no se compara con las del helado de crema.
Al igual que con los bocadillos, hay que cuidarse de las bebidas, si es que quieres conservar tu figura. ¿Quién no quiere sentarse en el café de la esquina y disfrutar de un café helado? Malas noticias, el café helado es rico en calorías: ¡400 aprox.! Toda bebida alcohólica representa un peligro. La cerveza contiene 200 calorías, la caipirinha todavía más: 325. Claro que así se nos va el antojo. Y no olvidemos que en el verano es típico presumir la buena figura en bikini sin preocupaciones.
Cuál es el consejo, tentarse sin tentarse, ganarle la batalla al hambre. Controlarse mucho. Todo pasa por la mente. Está comprobado que el ataque voraz de hambre se da cerca de las horas de las comidas. Engáñalo antes, tómate un yogurt descremado. Come una galleta baja en calorías.
Nadie dijo que a la belleza se llega fácil. No confundamos, de todas maneras, belleza con sacrificio. Todo se puede, pero en la justa medida.
¿Querés llegar linda? Primero, lo primero. Cuidate, come sano.













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